
El amor viene en muchos colores y sabores; esta el amor de Madre, el amor de hermanos, el amor pasional y el amor por el prójimo. Por tal diversidad es difícil definirlo con una única explicación. Enfocándonos solamente en lo que concierne al amor de pareja podemos diferenciarlo de otros tipos de amor por que implica la atracción hacia la otra persona, el deseo de mantener relaciones sexuales con ella y una intimidad afectiva. En este sentido, hablamos de un amor recíproco. Una alegría compartida amplifica la individual. La posibilidad de compartir nuestros gozos y alegrías intensifica la experiencia. Y es así como suele llegar la pasión.
Muchas sensaciones se experimentan al estar enamorado, pensamientos constantes en esa persona, palpitaciones, vacíos en el estomago, ansiedad por el encuentro, el tiempo parece poco al compartir con el o ella, todo te recuerda ese ser y no tienes ojos para nadie más. En una breve descripción estas son las emociones que muchos han podido sentir al estar enamorados y gracias a las investigaciones científicas ahora podemos saber que todas tienen su razón de ser en el cerebro.
Así es, el amor es un coctél químico; en la cascada de reacciones emocionales hay electricidad (descargas neuronales) y hay química (hormonas y otras sustancias que participan). Ellas son las que hacen que una pasión amorosa descontrole nuestra vida y ellas son las que explican buena parte de los signos del enamoramiento.
Algunas investigaciones han llegado a concluir que el amor es una droga poderosa similar a la cocaína que alivia el dolor y tiene un poder calmante similar al de los analgésicos. Según todos los síntomas descritos en realidad el amor es una adicción.
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